Vista de la casa de calderas de el ingenio La Ponina

"Este ingenio dista una milla del ferrocarril de Júcaro y diez leguas del pueblo de Cárdenas. Su terreno es llano en toda su extensión, de tierra negra, ocupando el batey como una caballería y media. El campo de caña está cortado por cuatro guardarrayas diagonales que lo atraviesan en toda su extensión.
El barracón es una fábrica de embarrado real y teja en el que se alojan los esclavos de la dotación, con una fábrica al centro que sirve de cocina a los mismos, y un pozo provisto de su bomba que les facilita el agua necesaria. Los asiáticos tienen para alojarse dos edificios separados".


Vista del ingenio Monserrate

"Este ingenio, propiedad del conde de Santovenia, hizo su primera zafra en el año 1849. Sus fábricas están en muy buen estado, y sirven de casa de vivienda, hallándose sembrada por un considerable número de árboles frutales y de ornato.
El aparato de gas, que da muy buena luz, se halla entre la casa de calderas y la de purga; por medio del chapapote ilumina todos los departamentos, sin que eso impida que haya además faroles en el batey y el trapiche. Detrás del gasómetro se ha colocado una estufa para secar".


Vista del ingenio Acama

"Este ingenio se halla situado en la jurisdicción de Matanzas y a unas seis leguas de aquella ciudad. Mide 48 caballerías de extensión, 25 de ellas están plantadas de caña, mientras que las restantes constituyen el monte y un buen potrero. La finca se encuentra atravesada por dos ríos: el Canímar y el llamado Paso Seco, abundantes los dos en buena pesca.
Lo más digno de atención de este ingenio es el hermoso barracón de 112 varas en cada frente, construido enteramente con piedra blanca de la Sabanilla, con un magnífico patio en el centro. Su producción es generalmente de unas 4.000 a 4.500 cajas de azúcar".


Vista del ingenio Trinidad

"Este ingenio, también llamado de Vista Hermosa, está ubicado en la hacienda de San Andrés, donde se halla el embarcadero del camino de hierro de la Sabanilla. Su producto asciende a unas 6.000 a 7.000 cajas de azúcar. Para facilitar el trabajo a los cargadores de caña, el guarapo es elevado por medio de una bomba que mueven las mismas máquinas.
Junto a esta finca, el dueño tiene un criadero de criollos, consiguiendo de este modo un aumento de unos treinta negros por año. Durante la mitad del año la negrada se mantiene con viandas, y en la otra mitad con harina de maíz, arroz y frijoles, dándole a menudo también vaca y puerco fresco".