Calles del centro histórico de la ciudad de Trinidad, con la torre del antiguo convento de San Francisco. Las calles empedradas y estrechas, con sus antiguas casa pintadas de vivos colores y sus grandes ventanas enrejadas forman el paisaje típico de esta ciudad caribeña.


El Valle de los Ingenios, visto desde la torre del ingenio Manaca-Iznaga, la única que ha sobrevivido al paso de los siglos.


El Museo Romántico de Trinidad. El edificio es uno de los palacios más bellos de Cuba, con una mezcla de estilo neoclásico y mudéjar, y un gran patio de estilo andaluz.


Ermita de Nuestra Señora de la Candelaria de la Popa, en las afueras de la ciudad de Trinidad. En el año 1812 un ciclón causó daños importantes en la primitiva iglesia, que fue sometida a una gran reconstrucción.