Los gruesos muros defensivos de la antigua Fortaleza de Baracoa que servía para defenderla de los ataques de los priratas.


Polimitas: los singulares caracoles de colores de Baracoa.


Las cristalinas aguas del río Duaba, que atraviesa la ciudad de Baracoa.


Vista de la playa Maguana, una de las bonitas y tranquilas aguas de Baracoa.