
Descanso de una columna en las lomas del Riscadero
El capitán Antonio Serra Orts en su libro Recuerdos de las Guerras de
Cuba, escribe lo siguiente: "El 17 de Marzo, tomé el mando de aquella
columna y recorrí la Zona en todas direcciones, convenciéndome de la
existencia de enemigo, que rehuía el encuentro de aquellos bravos soldados
del Batallón de Guadalajara y del Escuadrón Cazadores de Talavera.
Sin
embargo, eran tales las marchas y contramarchas que hacía con mi columna,
que pude batir con ventaja a los insurrectos en Las Cruces, Luisa, Juguete,
Corredera, Yagua, Pajarito, Soumanat, Bolaños, Riscadero, Ponce, San
Joaquín, Caldera, Viuda y otros sitios, ocupando al enemigo, armas,
municiones, dinamita, explosivos, caballos, muertos y prisioneros".

El escuadrón de Treviño derrota al cabecilla Zayas
Juan Bruno Zayas Alfonso nació en La Habana el 8 de junio de 1867. Hijo de
una importante familia en la historia cubana, estudió la carrera de medicina
y después, en el año 1895, se incorporó a las filas del llamado Ejército
Libertador.
Participó en numerosas acciones, siendo gravemente herido en
algunas de ellas. Por sus méritos de guerra llegó a obtener el grado de
General de Brigada.
Su muerte se produjo el 30 de julio de 1896 cuando
fue atacado en su campamento por los soldados del ejército español.

Muerte del cabecilla Aranguren
Néstor Aranguren Martínez nació en La Habana el 14 de marzo de 1873. Desde
muy joven se incorporó a las filas de los independentistas cubanos. Después
de participar en la carga al machete del Ingenio Congreso, estuvo a las
órdenes del mayor general Máximo Gómez, con quien participó en el Combate de
Mal Tiempo, el 15 de diciembre de 1895.
Su muerte se produjo el 27 de
enero de 1898, cuando fue atacado por las tropas españolas, que lo buscaban
intensamente después de que el año anterior hubiese mandado a fusilar al
teniente coronel español Joaquín Ruíz cuando lo visitó en su campamento para
proponerle un acuerdo.

Los guerrilleros custodiando las operaciones de la zafra
La palabra zafra significa la recolección de la caña de azúcar y la
temporada en que se realiza.
Dada la importancia del cultivo de la caña
de azúcar en Cuba, que era su principal industria y en la que se basaba la
economía nacional, la protección a los campos de caña y a los ingenios donde
se procesaba era un objetivo prioritario para cualquiera de los bandos que
combatían en las Guerras de Independencia.