El hotel Manhattan, inaugurado en 1910, estaba en la esquina de Belascoaín y San Lázaro, uno de los mejores lugares de La Habana, frente al Parque Maceo. En el primer nivel tenía un lujoso salón sostenido por esbeltas columnas, un restaurante y un café.


El Palacio de las Ursulinas es uno de los pocos edificios en La Habana representativo del estilo mudéjar. Fue construido en 1913 por el ingeniero José Toraya, quien a través de los arcos de herradura quiso recrear en su fachada elementos de la mezquita de Córdoba.


Construido a finales de los años veinte del pasado siglo, el Hotel Nacional de Cuba está edificado sobre un pequeño montículo frente al malecón, y se inauguró con un fastuoso baile que hizo historia.


Antigua vista de la Habana Vieja, con la catedral de La Habana al fondo, y en el suelo los raíles por donde circulaban los tranvías de esa época.


Esquina de la calle Cuarteles, entre las calles Habana y Espada, cuando aún tenían el piso de adoquines.