Escalinatas del Padre Pico, en Santiago de Cuba, construidas en la antigua Loma de Corvacho, por mandato del alcalde de la ciudad Emilio Bacardí y Moreau.


Las escalintas del Padre Pico constan de cincuenta y dos escalones, agrupados en trece bloques de cuatro peldaños cada uno, con doce bases de descanso entre ellos.


El Padre Pico era muy conocido en Santiago por su labor altruista y sus obras de caridad, siendo además el fundador de la Casa de Beneficencia de esta ciudad.


Vendedor de ambulante de tabacos en Santiago de Cuba. Este oficio era habitual en los tiempos pasados en muchos lugares de Cuba.


Vista de una de las calles de las empinadas calles de Santiago, cerca de la bahía, en el popular barrio del Tivolí.