El Capitán General de Cuba, Miguel Tacón decidió en 1834 la creación de un mercado digno de La Habana. Para ello el ingeniero principal de sus obras, Don Manuel Pastor, proyectó un edificio de dos plantas con galerías cubiertas sostenidas por columnas de piedra.


Marianao se convirtió en el centro de reunión de las familias de La Habana que iban allí atraídas par la excelencia de sus playas y también por los bailes y fiestas que se daban en la temporada de verano.


Después de la Revolución, todos los antiguos centros o sociedades se convirtieron en círculos sociales administrados por los sindicatos, y con ello llegó la decadencia y finalmente la ruina de estos locales.


Del antiguo esplendor de la Playa de Marianao no quedan ni los anuncios lumínicos, y donde estaba el Coney Island hay ahora un parque llamado la Isla del Coco del cual dicen que a veces funciona algún aparato.


Marianao se convirtió en el centro de reunión de las familias de La Habana que iban allí atraídas par la excelencia de sus playas y también por los bailes y fiestas que se daban en la temporada de verano.