El Castillo de los Tres Reyes del Morro es la más emblemática de las fortalezas cubanas. Su forma semeja un polígono irregular, ya que sus constructores tuvieron que adaptarse a la topografía del arrecife sobre el que fue erigido entre los años 1589 y 1630.


Con una dotación de 200 hombres y varias baterías de cañones, el Castillo de los Tres Reyes del Morro fue pieza clave en la defensa de La Habana contra los frecuentes ataques de corsarios y piratas.


Vista de la entrada a la bahía de La Habana y del Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro, desde el antiguo parque situado al inicio del Malecón.


Un vapor de pasaje entrando a la bahía de La Habana, con el Castillo del Morro al fondo.


El templo de la Catedral de La Habana presenta una planta en cruz con tres naves, capillas laterales y una cúpula sobre el crucero. El piso es de baldosa de mármol negro y blanco. Entre sus capillas se destaca la muy antigua de Nuestra Señora del Loreto, y la llamada del Sagrario.