Durante la primera mitad del siglo XX, el Gran Hotel Trotcha fue uno de los atractivos habaneros. Al encanto de la edificación, donde se combinaban distintos estilos, se añadían sus bellos espacios ajardinados. En la actualidad sólo quedan de esta edificación sus ruinas abandonadas.


Hasta mediados del siglo XX existió un hotel de madera llamado Gran Hotel Trotcha. En los primeros años del siglo se hospedaban allí muchos de los oficiales del Ejército Libertador, después de su entrada en La Habana.


La Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje, que data de 1732. La iglesia ha sido parcialmente restaurada, y de ella destacan sus intrincados vitrales tintados, y su techo pintado con colores brillantes.


La iglesia de San Francisco de Paula es un claro ejemplo del barroco cubano de la primera mitad del siglo XVIII. Su arquitectura también cuenta con influencias españolas, como son las dos hornacinas intercaladas en columna adosadas a la fachada.


La Ciudadela, un ejemplo de vivienda proletaria en La Habana en al año 1877. Las ciudadelas, también llamadas cuarterías, estaban construidas al estilo de las corralas españolas, con viviendas a ambos lados de un patio central común.